Sonrisas sin Cáncer se presenta

Muchos de vosotros no me conocéis, pero creo que sería de gran ayuda compartir mi experiencia.

Me llamo Griselda, resido en Paracuellos de Jarama y en enero del 2018 le diagnosticaron a mi hijo Rafael, de 7 años, LEUCEMIA, y antes de continuar quiero decir que me siento AFORTUNADA, porque HOY mi hijo SONRÍE. Aunque nos queda mucho camino en esta lucha, seguimos pisando con fuerza. Y como en todo buen batallón siempre miras atrás antes de continuar.

Todo empieza un día… uno de esos días que vivimos rutinarios como cualquier otro, mi hijo comienza a sentirse mal, nada fuera de lo normal, ibuprofeno. Las molestias no disminuyen, sin venir a cuento, aparecen pequeños indicios de que algo va mal, en breve los profesionales sanitarios se dan cuenta y no vuelves a casa. Tienes que doblar ropa porque en uno o varios cursos no vuelve al cole, etc. En mi caso, no me pregunté el ¿por qué? No hay antecedentes familiares, siempre comieron muy bien (comida orgánica y fresca), niños sanos, nunca enfermaban… ¿para qué?, si ya hay tanto profesional que dedica muchas horas de su vida buscando una solución. Actualmente en España tenemos excelentes investigadores pero que carecen de medios económicos para desarrollar su trabajo, jóvenes talentos convencidos de que esta enfermedad se puede detener.

Aunque no todos podemos decir lo mismo, cuando recibes una noticia así, tardas más o menos en levantarte y poder seguir adelante. Tardas en que tu mente pueda funcionar adecuadamente, no encuentras explicación a lo que te ocurre, porque todo va discurriendo adecuadamente y en estos casos ir, ir, ya es un triunfo. 

A todo esto, sumas que hay un hermano que te espera a la salida del colegio, para contarte su día, ayudarle con los deberes, acompañarlo a extraescolares y además tienes que explicarle el porqué es distinto, que en algunos meses no estaremos con él como antes, que su hermano nos necesita mucho. Hay que gestionar esos sentimientos también. En ese momento es cuando entran en escena los profesores, escuela, amigos y en mi caso una asociación, ASION que desde aquí agradezco a todos ellos profundamente porque fueron fundamentales.

En este arduo camino, a veces las cosas no van como se prevé, porque la inmunología del cáncer infantil es diferente al de adulto, el golpe es devastador y aun así; sigues aferrándote a una fotografía de él, recordando como era…  le ves tan pequeño y casi sin armas ni recursos y ya se convirtió en un GUERRERO que está en la línea de fuego de una batalla que afronta estoicamente dejándole terribles cicatrices que muchos lucen con toda normalidad.  Te pierdes en su mirada convenciéndote a ti misma que pronto acabará, que quizá algunas de esas «cicatrices» pueden ser pasajeras, inventándote momentos que van a llegar, todo para poder decirles sin flaquear que todo va ir bien.  Es muy cruel, para todos los que están cerca. Hay niños que llevan tiempo sin salir del hospital, otros que llevan años sin ir al cole, ya no se acuerdan de esos recuerdos escolares, otros que tienen edad suficiente para investigar por su cuenta y en mi caso me dijo mi hijo «Deja de hablar con tu voz de cuento que quiero escuchar a mi médico”, te sorprende la profesionalidad con la que se le trata es ADMIRABLE…  tenemos mucha suerte de la sanidad pública que tenemos, un despliegue de medios en cuando algo no marcha bien. 

Se diagnostican al año 1.800 niños con cáncer en España, de los cuales UNO MUERE aproximadamente cada DÍA.  La investigación es fundamental para avanzar, porque a cada niño le afecta de forma diferente, la financiación por parte del estado es poca, no porque no se quiera si no que la incidencia en el cáncer infantil es menor.  Por lo tanto, es imprescindible desarrollar la investigación clínica para poder comprender cómo se produce el cáncer, cómo combatirlo y cómo poner en práctica nuevas terapias. Todo ello pasa por ensayos clínicos que determinen el marco idóneo. En nuestro país aún hay pocos ensayos clínicos que ayuden en el avance de las terapias contra el cáncer infantil. Estos datos se comparten a gran escala y repercute a muchos países, LOS AVANCES SON PARA MILLORES DE NIÑOS DEL MUNDO.

Todos somos permeables ante el sufrimiento de un niño y estoy convencida que podemos ayudar.  Somos un municipio de más de 25.000 habitantes de los cuales muchos de ellos son menores de edad, la mayoría de nuestros colegios tienen niños afectados, que necesitan saber que estamos con ellos y vamos a UNIRNOS porque nos interesa formar una sociedad en valores y que mejor ejemplo que pasar a la acción.

Como dice mi hijo: ¿Mamá, nosotros qué tenemos que hacer para ponerme bien? Mmm… comer bien. ¡tráeme verduras mamá, movimiento mamá!!

¡¡MOVIMIENTO!!

Y tú, ¿ya sabes qué tienes que hacer para ayudar?

Os pido ayuda para que este MOVIMIENTO, sea histórico, recaudar fondos contra el cáncer infantil.

GRACIAS DE TODO CORAZÓN

Una MAMA como todas.

Griselda

3 comentarios

  1. Las cifras que viven en España es lamentable, nuestras cifras en Colombia es inferior y duele mucho ver a uno de nuestros hijos sufrir por esta terrible enfermedad duele mucho el alma

  2. Hola Cristina:

    Sin lugar a la menor duda, efectivamente es la experiencia más dolorosa que he vivido. Cuando te dice que le duele, no sabes que hacer. Ese momento fué para mi el más duro, me cuesta aún recordar.
    Cuando se le cae el pelo, las uñas o incluso su deterioro físico es que sabes que pasará y hay que vivirlo o no…

    En mi caso tuve mucha suerte con mi hijo, nunca se quejo de nada, un día me dijo que si yo no lloraba él tampoco lo haría, si estábamos juntos, con 7 años; lo más bonito que me pudo decir.

  3. Perdona Victoria!! lo siento. La cabeza se me fué en miles de recuerdos.
    La sanidad pública en España es una de las cosas maravillosas que tenemos, increíbles los profesionales, la atención, trato, tiempo, muy agradecida… dentro de todo esto, me quedo con la gente que ama su trabajo y lo da todo porque las cosas salgan lo mejor posible.

    Gracias por seguirnos desde Colombia Victoria 🙂

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